miércoles, 29 de julio de 2026

 

EL TURNO DE LLAMAR A MAMÁ


La idea fue de Carlos, el mayor, que para eso era economista y llevaba toda la vida intentando ordenar a la familia como si fuese una empresa con pérdidas.

Creó una hoja de cálculo titulada Llamar a mamá. Cuatro columnas, una para cada hermano; siete filas, una por cada día de la semana. A Laura le correspondían los lunes y jueves. A Carlos, los martes. A Elena, miércoles y sábados. A mí me dejaron los viernes y domingos porque, según ellos, yo tenía más tiempo.

Mamá no sabía nada.

Ella se limitaba a esperar junto al teléfono, con esa paciencia antigua de las madres que no quieren molestar. Cuando alguno llamaba, decía siempre lo mismo:

—No hacía falta, hijo. Si estoy bien.

A veces nadie cumplía su turno. Carlos tenía una reunión. Laura estaba recogiendo a los niños. Elena se había quedado sin batería. Yo pensaba llamarla después de cenar y, cuando me acordaba, ya era demasiado tarde.

Pero todos marcábamos la casilla.

Un clic bastaba para convertir el olvido en deber cumplido. La celda se ponía verde y la conciencia quedaba razonablemente limpia.

Mamá murió un martes.

Los cuatro llegamos al hospital casi al mismo tiempo, aunque ninguno supo explicar por qué, para llegar hasta ella, no habíamos necesitado nunca una hoja de cálculo.

Durante unos días nadie abrió el archivo.

Hasta que el domingo, a las seis de la tarde, el programa envió el recordatorio automático:

Hoy te toca llamar a mamá.

Ninguno se atrevió a desactivarlo.

A las seis y cinco llamó Carlos. Después Laura. Luego Elena. Yo fui el último.

Los cuatro marcamos el mismo número.

En la casa vacía, el teléfono sonó durante mucho tiempo.

Fue la primera vez que cumplimos todos.

«La política de partido se reduce a expedientes en los que las conveniencias del partido prevalecen sobre los intereses del país.» (Étienne Vacherot nacido el 29 de julio de 1809 ya predijo como estaríamos 217 años después de su Nacimiento. Hasta creo que pasarán otros 217 años más y continuaremos igual)

Neal Doughty cumple hoy 80 años siendo el teclista de la banda REO Speedwagon y luchando con el pensamiento de jubilarse algún día.

La rendició

Durant anys va anomenar amistat a tot allò que sentia per ella.

Amistat quan li guardava la cadira. Amistat quan recordava com prenia el cafè. Amistat quan imaginava besar-la i després s’avergonyia davant del mirall.

Una nit, ella li va preguntar:

—Fins quan continuaràs fugint?

Ell va buscar una excusa, però totes havien envellit.

Aleshores va comprendre que alguns sentiments no volen ser vençuts, sinó reconeguts.

La va besar.

I, per primera vegada, perdre una batalla li va semblar una victòria.





martes, 28 de julio de 2026

 

COMUNICACIÓN FEHACIENTE


Dejaron de hablarse un martes, después de discutir sobre quién había dejado caducar el seguro del coche.

El miércoles, ella le envió un burofax:

«Se le requiere para que retire los calcetines depositados junto al sofá en el plazo improrrogable de veinticuatro horas».

Él contestó mediante conducto notarial:

«Esta parte niega que las prendas referidas sean de su propiedad y solicita prueba pericial».

A partir de entonces, todo fue más ordenado.

Las cenas se convocaban mediante diligencia. Las compras se comunicaban por correo certificado. Para usar el baño fuera del horario habitual era necesario presentar una solicitud con copia para la otra parte.

Incluso el sexo quedó sujeto a requerimiento previo, consentimiento expreso y posibilidad de recurso. Dejaron de practicarlo porque ninguno quería asumir las costas.

Una noche, ella encontró sobre la mesa una demanda de divorcio. La leyó despacio, corrigió dos faltas de ortografía y añadió en el margen:

«Me opongo».

Él salió del dormitorio.

—¿Por qué?

Era la primera palabra que se decían en seis meses.

Ella lo miró como se mira a un testigo que, por fin, ha decidido decir la verdad.

—Porque todavía te quiero.

Él quiso abrazarla, pero se detuvo a medio camino.

—¿Eso consta por escrito?

Ella rompió la demanda.

—Ahora sí.

«El pensamiento sin acción no es más que dialéctica abstracta; la acción sin pensamiento nos somete al azar, a la pasión o a la violencia.» (Émile Boutroux filósofo francés nacido el 28 de julio de 1845 para enseñarnos que no debemos ser elementos pasivos del mundo que nos rodea. Hay que pasar a la acción del Pensamiento y viceversa)

Richard Wright era el que le daba a las teclas en la banda Pink Floyd. Hubiese cumplido hoy 83 años, pero a los 65 se cansó de estar por aquí.

La cadira que respirava

Cada vespre, l’avi parava taula per a dos. Deia que la cadira buida tenia gana i li servia una mica de sopa. Ningú no gosava corregir-lo.

Quan va morir, vam vendre els mobles, excepte aquella cadira. La mare la va deixar al menjador, davant del seu plat.

Ahir, durant el sopar, va cruixir tota sola.

La mare va somriure, va omplir un segon bol i va dir:

—Ja era hora. Pensava que no sabries tornar.



lunes, 27 de julio de 2026

 

FE DE ERRATAS


Mi abuela se quitó catorce años para abrirse un perfil en una aplicación de citas.

—Pon sesenta y ocho —me ordenó.

—Pero tienes ochenta y dos.

—Por eso. A estas edades, la verdad necesita maquillaje.

Escogimos una fotografía reciente, aunque me obligó a recortarla para que no apareciese el andador. En la descripción escribió: Viuda, independiente, aficionada al baile y dispuesta a recuperar el tiempo perdido.

—Eso puede malinterpretarse —le advertí.

—Esa es la intención.

A la semana conoció a Julián. Decía tener setenta y cuatro años, una prótesis de rodilla y unas manos que, según mi abuela, no parecían jubiladas. Empezaron tomando café. Después llegaron los boleros, las cenas con dos copas de vino y aquellas llamadas nocturnas que ella contestaba encerrándose en su habitación.

Una mañana no durmió en casa.

Volvió al mediodía con el pelo revuelto, la misma ropa y una sonrisa que no le veía desde que murió mi abuelo.

—¿Dónde estabas?

—En un hotel.

—¡Abuela!

—No grites, que todavía tengo resaca.

Tres meses después decidió confesarle la verdad.

—Julián, te he engañado. Tengo ochenta y dos años.

Él sacó la cartera y le mostró el carné de identidad.

—Yo tengo ochenta y siete.

—¿Y por qué pusiste setenta y cuatro?

—Porque no quería acostarme con una vieja.

Mi abuela se abrochó lentamente la blusa.

—Pues acabas de hacerlo tres veces.

Julián sonrió con ese orgullo absurdo que rejuvenece más que cualquier crema.

Desde entonces, cuando alguien le pregunta la edad, mi abuela responde que depende.

—Para Hacienda, ochenta y dos. Para el médico, demasiados. Y para Julián, esta noche vuelvo a cumplir dieciocho.

«La justicia sirve para armonizar los corazones.» (La frase es de Fátima az-Zahra nacida el 27 de julio del 604. Para ella la justicia es importante porque evita que el agravio, el resentimiento y la desconfianza separen a las personas. Además de sus frases es importante en el mundo islámico por ser la hija del Profeta Mahoma.)

Fred Mascherino integrado en la banda Taking Back Sunday cumple hoy 51 años;  como el verano pasado y el pasado y el otro y el otro y más allá.

D’un altre any

Quan ella va tornar al poble, encara duia l’estiu enganxat als cabells. Ell l’esperava al bar de sempre, amb la mateixa camisa i una ferida nova.

—Arribes tard —va dir.

Ella va somriure com qui no ha marxat mai.

Van parlar del temps, dels amics, de la platja. No van parlar d’ells.

En acomiadar-se, ella li va fer un petó a la galta.

Ell va quedar-se quiet, mirant la porta.

L’estiu havia tornat.

Ella, en canvi, ja era d’un altre any.




domingo, 26 de julio de 2026

 

EL FONDO


Cae.

No intentes sujetarte a nada. Hay ramas que solo retrasan el golpe y manos que se apartan cuando más las necesitas.

Desplómate. Húndete. Desciende hasta ese lugar donde ya no alcanzan las palabras de consuelo ni las promesas que te hiciste cuando todavía creías que bastaba con ser fuerte.

Baja hasta el fondo de tus miserias. Allí donde guardas la cobardía, la culpa, las derrotas que ocultas y ese miedo que nunca te atreviste a nombrar. Míralo todo. Sin excusas. Sin testigos. Sin la dignidad impostada con la que sales cada mañana a la calle.

Y después ríndete.

Pero ríndete de verdad. No para morir, sino para dejar de luchar contra lo inevitable. Para comprender que algunas batallas no se ganan: se atraviesan. Que sobrevivir no consiste en permanecer intacto, sino en aprender a respirar entre los escombros.

Solo cuando hayas perdido cuanto creías ser, descubrirás aquello que nadie pudo arrebatarte.

Entonces levantarás la cabeza.

No porque hayas vencido.

Sino porque sigues aquí.

«La gratitud es una palabra que no figura, en ninguna lengua, en el diccionario político.» (Auguste Beernaert nacido el 26 de julio de 1829 para ser premio nobel de la paz 80 años después. Cuando un@ polític@, de es@s hay much@s, te agradezca algo ponte a temblar: te está haciendo un bocadillo)

Bobby Hebb fue el autor de Sunny que, para no llamarla la chica caliente, dijo que era la mujer que traía el sol. Hoy hubiese cumplido 88 años pero se quedó en los 72.


 

La dona que portava el sol

La Sunny venia cada dimarts a netejar els vidres del tanatori. Ningú no sabia el seu nom veritable, però somreia com si acabés d’inventar el matí.

Un dia va reconèixer, darrere d’un dels vidres, l’home que l’havia abandonada quaranta anys abans.

Va deixar el drap, va entrar a la sala i li va fer un petó al front.

—Gràcies per haver marxat —va dir.

En sortir, plovia.

Però tots els paraigües van començar a tancar-se.


sábado, 25 de julio de 2026

 

PRIMERO FUE LA CERVEZA


Dicen que el ser humano no inventó la agricultura por hambre.

El hambre ya existía y, como tantas otras desgracias, se soportaba. Lo verdaderamente insoportable era quedarse sin cerveza.

Todo empezó en una cueva, junto a una hoguera y dentro de una vasija donde alguien había olvidado una mezcla de grano y agua. Pasaron unos días. La papilla fermentó, adquirió un aspecto dudoso y empezó a desprender un olor que aconsejaba tirarla o bebérsela.

Ganó la curiosidad.

El más atrevido hundió los labios en el recipiente. Bebió un trago, puso cara de haber descubierto una religión y levantó la vasija por encima de su cabeza.

—Esto no es sopa.

—¿Entonces qué es? —preguntó el prudente, que en todas las épocas ha existido alguien encargado de retrasar los avances.

El visionario volvió a beber.

—No lo sé. Pero quiero más.

Probaron los demás.

La bebida era turbia, espesa y probablemente contenía algún insecto con vocación de náufrago. Aun así, al tercer cuenco el frío pareció menos frío, la cueva más acogedora y el enemigo de la tribu vecina un hombre razonable con el que se podía hablar, siempre que trajera otra jarra.

Cantaron sin conocer la letra. Bailaron sin haber inventado todavía el baile. Uno abrazó a una piedra durante largo rato y aseguró después que había sido ella quien había dado el primer paso.

Al amanecer, mientras todos intentaban averiguar quién había apagado el interior de sus cabezas, alguien formuló la pregunta que cambiaría la historia:

—¿Queda más?

No quedaba.

—Necesitamos grano —dijo el visionario.

—Habrá que buscarlo —respondió el cazador.

—¿Y si no encontramos?

Entonces habló el hombre práctico, el primero que comprendió que toda fiesta acaba necesitando un departamento de logística.

—Podríamos plantarlo.

Se hizo un silencio solemne.

—¿Plantar grano para beberlo? —preguntó el prudente.

—Exactamente.

Y así comenzaron a remover la tierra, sembrar, regar y esperar. Inventaron el calendario para saber cuándo estaría lista la cosecha. Levantaron graneros para protegerla. Construyeron casas cerca de los campos para no alejarse demasiado de las existencias. Después llegaron los poblados, los impuestos, los contables y los cuñados que aseguraban haber conocido la receta original.

Cuando apareció el primer brote, el visionario lo señaló emocionado.

—Mirad. El futuro.

El hombre práctico negó con la cabeza.

—No lo llames futuro. Llámalo segunda ronda.

Y tal vez fue así como dejamos de ser nómadas.

No por el pan.

Por aquello con lo que todavía hoy brindamos cuando creemos que hemos conseguido algo.

«La falta de educación es una desventaja extraordinaria cuando uno pretende resultar ofensivo.» (Esto es igual cuando a alquien le haces una broma que no entiende: deja de ser broma. Me ha encantado la frase de Josephine Tey nacida el 25 de julio de 1896 para ser escritora fundamentalmente de novelas de misterio. Como la vida misma.)

Bruce Woodley de la banda The Seekers (Los buscadores) cumple hoy 84 años y ya le pasó, a él y a su grupo, el momentos o momentos de gloria de su grupo. Ahora ya ni les levantan el teléfono cuando llaman.


El mirall adormit

A la Georgy li deien que algun dia aprendria a ser bonica, com si la bellesa fos una assignatura pendent. Ella reia, es cordava l’abric fins al coll i travessava la ciutat sense fer soroll.

Un matí, el mirall del rebedor no la va reconèixer. Li va retornar una dona dreta, amb els ulls oberts i sense cap permís per demanar.

Georgy va sortir al carrer.

No s’havia canviat el pentinat ni el vestit. Només havia deixat de mirar-se amb els ulls dels altres.

I, de sobte, tothom va veure-la.