YO YA NO DOY CONSEJOS
Los
guardo en una caja de galletas, doblados en papelitos amarillos, como sellos
fuera de curso. Cada vez que alguien me pidió uno —“¿lo dejo?”, “¿me caso?”,
“¿vuelvo?”, las grandes preguntas low cost de la vida— yo respondía con
fórmulas brillantes, razonadas, casi filosóficas. Ellos se iban convencidos. Yo
me quedaba con una sospecha sorda en el pecho.
Pasaron
los años y empecé a encontrármelos por la calle.
La que “tenía que luchar por él” ahora cruzaba de acera cuando me veía.
El que “no debía rendirse jamás” dormía en casa de sus padres, a los cincuenta.
La que “merecía algo mejor” me presentó a su tercer algo-peor.
Un
día entendí: mis consejos eran sellos de otro país, pegados en cartas que nunca
iban a llegar. Cada alma tiene su propio servicio postal.
Desde
entonces, cuando alguien me pregunta “¿tú qué harías?”, saco la caja de
galletas, la abro y se la enseño. Está llena de frases arrugadas y silencios.
—Mira
—le digo—, aquí guardo todos los consejos que no te servirán.
Si
insiste, le ofrezco otra cosa:
—No sé qué tienes que hacer. Pero si te sale mal, ven y me lo cuentas.
Así al menos mi colección de historias será auténtica.
«El amor es un sentimiento
inventado. Lo que cuenta es el juego de la seducción, el ritual de gustarle a
alguien.» (Esta frase de Gesualdo Bufalino la doy como cierta. Lo que ocurre es
que cansa mucho empezar de nuevo una y otra vez, así que nos quedamos allí
donde major nos tratan. Nacido el 15 de noviembre de 1920 llevó sus juegos hasta
el 14 de junio de 1996)
Para cumplir hoy 80 años no está mal lo que ha ganado junto con sus amgüitos de conjunto. De lo mejor de Suecia... en éxitos musicales que conste.
Guanyar-te va ser perdre’m
Quan el jutge va acabar de
llegir la sentència, ella només va pensar en l’escala del bloc. No en els
diners, ni en el pis, ni en el cotxe: en aquells graons on s’havien fet petons
a fosques, rient com idiotes.
Ara ell sortia del jutjat amb
el somriure de qui ho ha guanyat tot. Hipoteca, custòdia, vacances alternes.
Ella va respirar fondo. Que
s’ho quedés, tot. El pis, els estius, els records.
Per primer cop va entendre la
trampa: el premi era continuar sent ell.

Pero ella lo mes important, la llibertat.
ResponderEliminarDefiním "llibertat" si estem lligats a uns records o a uns bens materials. Bonica i complicada paraula aquesta de llibertat.
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