CLIMA
A LA CARTA
La aplicación aprendió pronto sus gustos.
Eliminó de la pantalla las tormentas, los incendios y las
temperaturas que pudieran incomodarlo. Cada mañana le anunciaba veintidós
grados, brisa suave y cero posibilidades de catástrofe.
Cuando la ciudad comenzó a derretirse, cerró las ventanas
para que no entraran noticias falsas.
Lo encontraron días después, abrazado al móvil.
En la pantalla aún brillaba un sol pequeño y amable.
—Hoy será un día perfecto
«La autoridad de todos los
magistrados, por supremos y poderosos que sean, depende de la autoridad pública
de quienes los elevaron a esa dignidad, y no al contrario» (No es que Teodoro
de Beza nacido el 24 de junio de 1519 inventase el término “lawfire”, pero en
su época ya se las traían entre el poder político, el judicial y el
legislativo, claro que aún no había separación de poderes)
La pluja també torna
Ella va deixar la finestra
oberta perquè entrés la tempesta. Ell ja havia marxat, però les seves promeses
continuaven al sofà, ocupant lloc i demanant perdó.
Va ploure tota la nit.
Al matí, les promeses s’havien
desfet sobre les rajoles. Ella les va eixugar sense pressa.
Abans de tancar la finestra,
mirà el carrer.
Ell esperava sota el fanal,
xop.
—He tornat —va dir.
Ella va somriure.
—La pluja també. I sempre se’n
va.

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