LA CUMBRE
Los
meteorólogos anunciaron que hoy habíamos alcanzado el pico de calor.
El
alcalde instaló una placa en la plaza: «Hasta aquí llegó el verano», y
cortó una cinta mientras dos concejales le abanicaban con el programa de
fiestas. La gente aplaudió sin demasiado entusiasmo porque, a cuarenta y tres
grados, hasta las manos prefieren no tocarse.
Los
comercios aprovecharon la noticia. La panadería vendía barras de la cumbre.
El gimnasio organizó una ascensión simbólica por las escaleras de emergencia.
La compañía eléctrica nos felicitó por haber llegado tan alto y anunció una
subida de tarifas para ayudarnos a bajar.
A
las cinco de la tarde, el termómetro marcó cuarenta y cinco.
Los
meteorólogos aclararon que no se trataba de otro pico, sino de una pequeña
elevación dentro del pico anterior. Al día siguiente alcanzamos una nueva
cumbre, después otra y luego una tercera, hasta que el verano empezó a
parecerse al Himalaya.
Mi
madre trasladó una silla al pasillo de los congelados del supermercado. El
encargado le pidió que comprara algo o se marchara.
—Solo
estoy descansando durante el descenso —dijo ella.
La
expulsaron por escalar sin permiso.
«El peor parlamento es
mejor que la mejor dictadura» (Menuda frase se marcó Joaquim Nabuco nacido el 19 de
agosto de 1849 para ser escritor y político brasileño. Es una afirmación
discutible en su formulación absoluta, pero poderosa como advertencia: una
democracia defectuosa conserva la posibilidad de crítica y rectificación que la
dictadura elimina… tal vez)
Hoy haremos caso a Joey Tempest porque es su 63 aniversario y creeremos que es el final de la cuenta atrás del calor.
Nou
Quan
la megafonia va iniciar el compte enrere, tothom va mirar el cel. Ell va mirar
la dona que esperava darrere la tanca, amb l’abric vermell del dia que es van
conèixer.
—Encara
pots baixar —va dir ella sense veu.
A nou, es descordà l’arnès.
A set, obrí la comporta.
A cinc, les sirenes confongueren l’amor amb una avaria.
A zero, la nau s’enlairà sense ell.
Feia
quaranta anys que somiava arribar a Mart.
Aquell
matí, per fi, havia arribat a casa.

Me gusta mucho el juego que haces entre historia, política y música. Joaquim Nabuco y Joey Tempest unidos por una fecha dan pie a una reflexión con bastante ironía: la cuenta atrás de la historia y la cuenta atrás del verano.
ResponderEliminarAdemás, The Final Countdown de Europe encaja perfectamente como remate: quizá después de tantos días de calor, por fin podamos creer que estamos llegando al final de la cuenta atrás. 😄