jueves, 27 de enero de 2022

EL LOBO NO ES TAN FEROZ, CARIÑO MIO

Hoy mi nieta Coral cumple tres años. Hace mil noventa y seis días que estoy reaprendiendo la esencia de la vida que no es otra que la felicidad que proporciona sentir el amor sin condiciones. Coral, como dice su madre, es una niña intensa, viva y penetrante. Y he tenido la suerte que le gusta que le explique cuentos.  Una y otra vez me pide las historias donde aparezca el lobo y yo le cuento de mil maneras Caperucita Roja, El lobo y los siete cabritillos y, su preferido, Los tres cerditos. Me he permitido introducir algún cambio en los relatos donde el lobo no aparezca como un ser depravado, vicioso y que se va comiendo por ahí a seres indefensos. Quiero hacerle entender que el lobo es, en realidad, un perdedor. Un animal al que le invadieron su territorio, lo expulsaron de allí y lo vapulearon cuando intentó defenderse. Le explico que si lo deja vivir en paz el lobo no le hará ningún daño y habrá sitio para los dos. Le prevengo, aunque ella aún no puede entenderme,  que el único lobo al que debe tener es el que habita dentro de los hombres.

Como no podía ser de otra manera hoy pongo la canción preferida de mi nieta. Una gozada ver cómo la baila con Blanca, su hermana. T’estimo. Us estimo.

 


 

 

miércoles, 26 de enero de 2022

 

26 DE ENERO DE 1939

Esa es la fecha en que las tropas franquistas entraron en la ciudad de Barcelona ayudadas por fascistas italianos. Ochenta y tres años después aún los tenemos aquí.

Hoy se celebra el Día mundial de la Educación Ambiental. Es el día que un sesudo titulado en medio ambiente nos indicará la forma de expulsar los pedos de nuestro organismo para que el metano no altere, más si cabe, el calentamiento global.

Y hoy hace tres años que Michel Legrand dejó de componer música para películas. A tod@s l@s de mi generación seguro que se les escapa una lagrimilla de nostalgia al escuchar la pieza el vídeo.  

 



martes, 25 de enero de 2022

 

EL PAN DE LA VERGÜENZA

Pienso que la iglesia espanyola debe estar llena de insatisfechos. No me estoy refiriendo a insatisfacción sexual que podría parecer por ser el colectivo con más casos de pederastia. Me estoy refiriendo a ese estado de insatisfacción humana permanente al que kabalísticamente se ha venido en denominar el “pan de la vergüenza” es decir, saber que recibes algo que no has merecido. Digo, escribo, esto porque estos días están apareciendo noticias de inmuebles inscritos registralmente a favor de la Iglesia y que no son de su propiedad. Muchos de ellos dejándoles pingües beneficios como, por ejemplo, la Mezquita de Córdoba por la que se cobra una entrada de 15 euros que van a parar directamente a las arcas de quién está obligada a ejercer la pobreza. En Catalunya son más de 4000 inmuebles adjudicados graciosamente a la institución eclesiástica y que no son suyos. Pero ellos no tienen ninguna vergüenza al decir que no retornarán ni uno de esos inmuebles a sus legítimos propietarios que, en la mayoría de los casos, somos nosotr@s. Sin pagar un euro de IBI que por algo son una institución sin ánimo de lucro, "oigausted". Y luego dirán que cada vez hay menos vocaciones.

Hoy hace siete años que Demis Roussos se fue a la habitación de al lado acompañado de su amor. Inigualable voz e inigualable túnica.