sábado, 26 de septiembre de 2026

 

LA LUNA LLEGÓ TEMPRANO

La luna se equivocó de hora.

Apareció cuando el cielo todavía era azul, enorme, redonda, descaradamente visible, como esas personas que llegan antes a una cita y luego fingen que pasaban por allí.

Me quedé mirándola.

Siempre había pensado que la luna pertenecía a la noche. A los insomnes, a los amantes, a los poetas y a quienes vuelven solos a casa. De día me pareció fuera de sitio. Casi indecente.

Entonces comprendí que el problema no era suyo.

Somos nosotros quienes hemos decidido cuándo deben ocurrir las cosas.

Estudiar a los veinte. Casarse a los treinta. Triunfar antes de los cuarenta. Jubilarse a los sesenta y tantos. Enamorarse cuando corresponde. Desear mientras el cuerpo tenga permiso. Envejecer procurando no molestar demasiado.

La luna, en cambio, estaba allí.

A plena luz.

Con todas sus cicatrices visibles y sin molestarse siquiera en disimularlas.

Pensé que quizá llevaba demasiados años llegando puntualmente a lugares donde ya no quería estar.

Así que aquella tarde hice algo extraordinario.

Nada.

Me senté a contemplarla mientras el día terminaba a su manera.

Y por primera vez en mucho tiempo comprendí que llegar tarde a ciertas cosas puede ser una desgracia.

Pero llegar cuando a uno le da la gana puede ser una forma de libertad.

«Si el error se corrige siempre que se reconoce como tal, el camino del error es el camino de la verdad.» (Hans Reichenbach nacido el 26 de setiembre de 1891 para filosofar en Viena. Muy cierta su aseveración por eso estamos tan alejad@s de la verdad)

Olivia Newton-John cumpliría hoy 78 años pero hace 4 que se fue en busca de su Xanadú... mientras otr@s aún estamos camino de Ítaca.


Ja hi havíem estat

Durant quaranta anys vam buscar Xanadu.

El vam buscar en cases més grans, viatges més llunyans, restaurants impossibles i fotografies on sempre somrèiem.

Quan ens vam jubilar, vam decidir trobar-lo de debò.

—Potser no existeix —vas dir.

Aquella tarda vam obrir una capsa de sabates. Hi havia una fotografia: nosaltres dos, amb vint-i-pocs anys, asseguts a terra d’un pis sense mobles, menjant una truita directament de la paella.

Al darrere havies escrit:

«Quan siguem rics, recordarem això.»

Et vaig mirar.

Tu també ho havies entès.

Xanadu quedava quaranta anys enrere.


No hay comentarios:

Publicar un comentario