domingo, 4 de octubre de 2026

 

LA PRENDA CONSTITUCIONAL

Siempre he pensado que el tanga es la prenda más democrática que existe.

Y no lo digo por lo que enseña, que también podría dar para un debate parlamentario largo, con varias enmiendas y alguna dimisión, sino por su impecable arquitectura constitucional.

Obsérvenlo.

Separa con absoluta equidistancia la izquierda de la derecha, procurando que ninguna de las dos invada el territorio de la otra. Entre ambas protege el centro, estrecho, ciertamente, pero centro al fin y al cabo. Y ya sabemos lo difícil que resulta mantenerse en el centro sin acabar escorado hacia algún lado.

Además, cada cual puede defender su propio punto de vista.

De frente, una cosa.

De perfil, otra.

Y por detrás…

Bueno, por detrás suele alcanzarse el mayor consenso.

Ahí desaparecen las discrepancias ideológicas, los programas electorales, las líneas rojas y hasta las promesas incumplidas. El pueblo deja de discutir y dirige la mirada hacia un mismo lugar.

Eso, en política, sucede pocas veces.

Por supuesto, existen tangas conservadores, discretos, casi clandestinos. Los hay progresistas, partidarios de enseñar cuanto sea posible. Algunos son revolucionarios y parecen decididos a abolir directamente la tela. También están los moderados, que cubren lo imprescindible y procuran no meterse en líos.

Pero todos respetan el principio fundamental: izquierda, derecha y centro deben convivir dentro de la misma prenda.

Quizá por eso, cuando escucho a nuestros políticos discutir sobre cómo salvar la democracia, pienso que deberían abandonar por un momento el Congreso y entrar juntos en una tienda de lencería.

No sé si encontrarían la solución.

Pero, al menos, durante unos minutos todos estarían mirando hacia el mismo sitio.

«Nosotros, los representantes elegidos de la nación, somos responsables y, en gran medida, hemos fracasado en la importante tarea de recuperar la confianza del país.» (Esta frase profundamente sincera y veraz ha sido pronunciada por una señora de nombre impronunciable para nosotr@s: Jóhanna Sigurðardóttir nacida el 4 de octubre de 1942, así que aún la podemos felicitar por cumplir años. Profesionalmente se dedicó a azafata de vuelo y, después, fue primera ministra de su país, Islandia, entre 2009 y 2013 del que tod@s debemos aprender mucho)

Jim Fielder que hoy cumple 78 años le costó "sangre, sudor y lágrimas" integrarse como bajista en el grupo Blood, Sweat & Tears; eso si, cuando lo consiguió lo hicieron muy feliz tal y como lo cantan en el vídeo.


Gràcies per marxar

Quan em vas deixar, vaig passar tres setmanes dormint al teu costat sense tu: al teu coixí, a la teva tassa, al raspall de dents que no gosava llençar.

Després vaig començar a ocupar el llit.

Vaig comprar vi que no t’agradava. Vaig tornar a cantar malament a la dutxa. Un dissabte vaig sortir sense avisar ningú.

Ahir et vaig veure pel carrer.

—Et trobo bé —vas dir.

Vaig somriure.

No vaig saber com donar-te les gràcies.


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