martes, 6 de enero de 2026

ILUSIONES

Hoy es 6 de enero y en la calle huele a roscón, a papel de regalo y a ese tipo de fe que solo dura lo que tarda un adulto en mirar su cuenta bancaria.

Yo he venido aquí a hacer una precisión, que a veces las precisiones son más mágicas que los discursos: esto es una página para adultos, sí. Para adultos de los que creen que “madurar” es aprender a no emocionarse. Para adultos de los que presumen de “uso de razón” mientras se enfadan por tonterías y se asustan de palabras, como si la vida fuera un informativo.

Pero hoy me gustaría que entraran los niños. Los niños con uso de razón, que es una expresión rara: parece que la razón se usa como un móvil, se enciende y se apaga, y algunos mayores la tienen sin batería desde hace años.

Porque hoy, niños, os voy a contar un secreto: los Reyes Magos no son esos señores con corona que salen en la tele con cara de estatua y voz de multa. Esos no traen ilusión; traen miedo, protocolo y una tristeza que se pone corbata. Esos, si te ven sonreír mucho, igual te preguntan si tienes permiso.

Los Reyes Magos sois vosotros.

Sí, tú, que hoy has sonreído sin pedir explicaciones. Tú, que has abrazado a tu madre como si no existiera el mañana. Tú, que has mirado a tu padre y le has devuelto veinte años de golpe, como si le hubieras dejado una bicicleta nueva en la puerta del corazón.

La magia no está en el camello ni en el oro. La magia está en provocar una sonrisa limpia, de esas que no cotizan en bolsa ni necesitan aplauso.

Así que hoy, y todos los días, pensad esto: cuando alguien os sonríe, es porque estáis haciendo magia. Y la magia, qué cosa, es justo lo que a los adultos más nos falta… y más nos salva.

Un beso para todos los niños que hoy, sin saberlo, nos han traído el único regalo importante: un rato de ilusión.

«El momento más favorable para atrapar a un hombre e influir en él es cuando está solo en la masa (Jacques Ellul, aunque nació el 6 de enero de 1912 y vivió hasta el 19 de mayo de 1994 no debió ver a John Wayne en “Solo ante el peligro”)

Malcolm Young hubiese cumplido hoy 73 años pero solo llegó hasta los 64 lo que le permitió llevar pantalones cortos hasta su deceso. Ignoro si porque se electrocutó con la Corriente continua o alterna. 

Peatge sense retorn

A la Ronda, el trànsit sua. L’asfalt fa olor de goma cremada i promeses trencades. Puge el volum: la guitarra em colpeja l’estèrnum com una multa antiga. A la dreta, un rètol lluminós: “Sortida 13: Recursos Humans”. Ric. No és cap metàfora: és dilluns.

Tinc les mans enganxades al volant, els dits com grapes, i a l’altra banda del parabrisa la ciutat em mira amb cara de “signa aquí”. Em dic que només és un trajecte.

Però el peatge ja l’he pagat.


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario