viernes, 12 de junio de 2026

                                                         EL MANUAL


El Papa León XIV ya estaba sentado en el avión, con esa sonrisa de hombre que ha bendecido medio país y solo desea que nadie le pida otra foto, cuando el comandante anunció por megafonía que había un pequeño problema técnico.

Pequeño, en lenguaje aeronáutico, significa que uno empieza a rezar incluso si es el Papa.

El Rey subió al avión, se acercó con cara diplomática —esa expresión tan española de “no pasa nada” justo cuando pasa— y le explicó que debían bajar otra vez.

—¿Es grave? —preguntó el pontífice.

—No, Santo Padre. Solo hay que revisar el procedimiento.

En la cabina, tres técnicos miraban un manual abierto sobre una mesita plegable. Sudaban más que un pecador en agosto. Uno señalaba una página. Otro se rascaba la cabeza. El tercero había pronunciado la frase que paraliza cualquier Estado moderno:

—Esto está en catalán.

Se hizo un silencio raro. Tenerife Norte entero pareció contener la respiración. Había Guardia Civil, protocolo, periodistas, escoltas, obispos, asesores, un monarca y hasta un señor con chaleco reflectante que sabía dónde estaba cada cono de la pista. Pero nadie se atrevía con aquella frase:

“No toqueu aquest botó si el vent ve de cua.”

El Papa la leyó despacio.

—¿Y qué quiere decir?

—Creemos que algo del viento —dijo un técnico.

—O de una cola —añadió otro, hundiendo definitivamente la aviación civil en el Antiguo Testamento.

Entonces apareció una limpiadora con una bolsa azul en la mano.

—Vol dir que no toqueu aquest botó si el vent ve de cua, home.

Todos la miraron como si acabara de descender el Espíritu Santo con contrato de sustitución.

—¿Usted habla catalán? —preguntó el Rey.

—Soy de Cornellà, Majestad. Aquí estoy por amor. Y por la hipoteca, que también une mucho.

La mujer cerró el manual, miró el panel y señaló el botón correcto.

El comandante respiró. Los técnicos fingieron que lo sabían. El Papa sonrió.

Alguien, detrás, murmuró:

—¡Estos catalanes son...!

La limpiadora se volvió.

—¿Qué somos?

Nadie terminó la frase.

Y por una vez, el milagro no fue que el avión volara, sino que Espanya se quedara callada.

«La humildad no es tener una pobre opinión de uno mismo.» (Christopher Derrick dijo esa frase desde la humildad. Es una buena frase para los tiempos que corren que ha convertido el ego en una pequeña administración pública con ventanilla abierta todo el día. El fraseado cumpliría hoy 105 años)

Y a sus 76 años de hoy sigue dándole a la batería Bun E. Carlos con su grupo, bastante "apañao", Cheap Trick.


El desig mal educat

Ell no volia amor. Volia confirmació, que és més trist i fa menys soroll. Cada matí es pentinava davant del vidre del bar, esperant que ella el mirés com qui descobreix una finestra oberta en ple incendi.

Ella passava, somreia poc i deixava una olor de pressa.

—Avui tampoc? —li preguntava el cambrer.

—Avui gairebé —deia ell.

Un dijous, ella es va aturar.

—Et vull —va dir.

Ell va empal·lidir. Havia assajat el desig, no la resposta.


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