lunes, 10 de agosto de 2026

 

LA PAREJA VERIFICADA


Todos los domingos, a las nueve en punto, recibían la misma notificación:

Demuestre que su relación continúa activa.

La aplicación les concedía veinticuatro horas para completar cuatro pruebas: una fotografía juntos, un beso de al menos ocho segundos, una cena compartida y una conversación superior a diez minutos.

Al principio les pareció ridículo. Después se convirtió en una costumbre.

Habían aprendido a colocar el teléfono en el ángulo adecuado para que la fotografía pareciese espontánea. Sonreían sin enseñar demasiado los dientes, juntaban las cabezas y procuraban que no se viera la distancia que, unos segundos antes, los separaba en el sofá.

El beso tampoco planteaba dificultades. Apoyaban los labios, cerraban los ojos y esperaban la vibración que confirmaba el tiempo mínimo. Ocho segundos exactos. A veces nueve, por si acaso.

Para la cena elegían platos vistosos. Dos copas, una vela, servilletas de tela. Una vez obtenida la imagen, él volvía al televisor y ella terminaba de comer en la cocina.

La conversación era la prueba más incómoda. La aplicación escuchaba, analizaba el tono y penalizaba los silencios prolongados. Hablaban del tiempo, de la compra o de alguna serie. Cuando no sabían qué más decir, repetían frases antiguas.

—¿Te acuerdas de aquel viaje?

—Claro.

—Qué bien lo pasamos.

—Sí.

Y miraban de reojo el contador hasta alcanzar los diez minutos.

Nunca bajaban del nueve. Durante seis semanas consecutivas fueron declarados «pareja ejemplar». Recibieron insignias, descuentos para cenas románticas y la felicitación del algoritmo por su extraordinaria compatibilidad emocional.

Fuera de la aplicación llevaban meses sin hablarse.

El día de su aniversario apareció una prueba nueva:

¿Desean renovar su relación durante un año más?

La respuesta era secreta. Cada uno debía pulsar «sí» o «no» desde su propio teléfono.

Se miraron por primera vez en mucho tiempo.

Después, ambos pulsaron «sí».

La aplicación lanzó confeti sobre la pantalla y les concedió la máxima puntuación.

Fue la única decisión que tomaron juntos en meses.

«En la ciencia moderna no hay lugar para las creencias. Lo que ignoramos es una hoja en blanco que debemos intentar llenar» (Henri Nestlé nacido el 10 de agosto de 1814 para ser farmacéutico y químico y  endulzarnos la vida a base de chocolate y leche condensada. Es curioso que a pesar de venderse la empresa en 1875 por la nada despreciable cifra de un millón de francos suizos de la época, aún conserve su nombre)

Patti Austin & James Ingram son pareja (musical) verificada por el siguiente vídeo que fue un éxito allá por 1981. Ella cumple hoy 78 años. 


L’últim retorn

Cada nit, abans de sopar, l’home posava dos plats i feia sonar aquella cançó. Els veïns pensaven que esperava una amant. En realitat, esperava la dona que havia expulsat amb una frase massa orgullosa per cabre dins d’un perdó.

Van passar vint anys.

Una nit, algú va trucar. Ell obrí amb el cor desbocat. Era una noia que duia una urna entre els braços.

—La mare em va demanar que tornés a casa.

L’home retirà un plat, abaixà la música i, per fi, li feu lloc.


1 comentario:

  1. Excelente, hasta ahí llegaremos y más! Fácil engañar a la IA.

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