lunes, 2 de noviembre de 2026

 

EL CONFERENCIANTE

El economista llevaba cuarenta minutos explicando que pronto trabajaríamos menos.

En el congreso de Barcelona lo habían aplaudido. Después, durante la cena de clausura, varios asistentes se habían acercado a felicitarlo. Ahora quedaba un camarero recogiendo las tazas y él todavía tenía cosas que decir.

—La inteligencia artificial podría ahorrarnos buena parte de las tareas más pesadas. Tendríamos tiempo para vivir.

El camarero pasó una bayeta por la mesa. Levantó la taza del economista, pero este apoyó dos dedos en el asa.

—No he terminado, gracias.

El hombre siguió recogiendo.

—Aunque habrá que conseguir que ese ahorro beneficie también al trabajador —añadió el economista—. Eso no vendrá solo.

El camarero asintió mientras encajaba las cucharillas en una taza. Desde la cocina lo llamaron.

—Ya voy.

El economista consultó su reloj.

—¿A qué hora termina usted?

—A las once.

—Pero si son las doce.

El camarero miró el reloj de pared.

—Ya.

Por primera vez en toda la noche, el economista no encontró enseguida qué decir. Se bebió el café que quedaba y se levantó.

—Oiga, déjeme ayudarlo.

El camarero dudó un momento. Después le entregó la bandeja que sostenía con un paño.

—Tenga cuidado. Está caliente.

Y volvió a la cocina.

«El día que la tecnología sobrepase a la Humanidad, tendremos una generación de idiotas» (El autor de la frase es Albert Einstein que me sirve para enviaros un saludo: señores y señoras, bienvenid@s a la maravillosa generación de idiotas)

Shine On You Crazy Diamond es una pieza de Pink Floyd publicada en 1975 y que escucharéis, si os gusta como a mí, en el vídeo. Evoca el dolor de sentir lejos a alguien que todavía está vivo, con una mezcla de admiración, tristeza y culpa. 

La segona cara

Feia trenta anys que explicava als periodistes com l’havíem perdut.

El vaig trobar al garatge, reparant la bicicleta de la neta. Li duia el disc que havíem gravat junts.

—Podríem tocar alguna cosa —vaig dir.

Va assenyalar una clau anglesa.

—Passa’m la tretze.

No la trobava. Sempre havia estat un inútil amb les eines.

—Aquesta, home.

Li vaig aguantar la roda mentre collava l’eix. Després va preguntar si em quedava a dinar.

Vaig deixar el disc damunt d’una caixa.

Durant el dinar no vam parlar de música.


No hay comentarios:

Publicar un comentario