jueves, 27 de noviembre de 2025

 ENSAYANDO UNA VIDA

Su vida, por fin, parecía encajar.

Un trabajo con sueldo que llegaba a fin de mes y todavía sobraba algo para caprichos. Jefes que daban las gracias sin segundas. Una pareja que se quedaba después de las peleas y le tocaba la nuca mientras veía series malas. Amigos que llenaban las noches de ruido, copas y chistes internos. Una familia que llamaba para preguntar cómo estaba y no solo para pedir favores. Un piso con plantas vivas, bombillas cálidas, la cama grande y el silencio dócil. Un coche que respondía al mínimo gesto del pie. Un perro que convertía cada regreso en una fiesta, como si él importara de verdad en algún sitio.

Por primera vez en años, la sensación de fondo era sencilla: quizá no brillaba, pero bastaba. Y eso pesaba menos que la tristeza.

El despertador lo arrancó de golpe.

Techo manchado de humedad. Persiana que no subía del todo. El colchón hundido, como si alguien hubiera dormido siempre en el mismo lado y nunca hubiera sido él. La nevera casi vacía. El móvil mudo en la mesilla, sin notificaciones, sin nadie al otro lado. El aire espeso del cuarto, cargado de ropa sin doblar y días sin estrenar.

Se sentó en el borde de la cama. El cuerpo pesaba demasiado para tan poca vida. No le esperaba nadie, no le necesitaba nadie, no le echaba de menos nadie.

Se arrastró hasta el baño y encaró el espejo: ojeras, piel ajada, la mirada de quien ya conoce el final y sabe que no habrá sorpresa.

Esbozó una sonrisa rota.

—Hoy voy a cambiar mi vida. Hoy voy a buscar mi felicidad —murmuró.

En el baño frío, la frase sonó hueca, como el eslogan barato de un anuncio que ya nadie cree.

Aun así, la dejó flotando en el aire, por si al menos servía para eso: para seguir engañándose un día más.

«Lo esencial es, ante todo, cultivar la emoción metafísica, esa inquietud humana que llamamos “pasión de lo absoluto”.» (Coriolano Alberini, hace muchos años, el 27 de noviembre de 1886 nacía el autor de la frase, sin embargo poco ha cambiado, más bien nada, el sentido de la misma)

Y el caballero del vídeo que hace hablar a la guitarra cumple hoy 73 años que cumpla muchos más! 

Cor feixuc

Quan va sonar la cançó al bar, ell ja havia decidit marxar. No per ella, deia, sinó per aquella gravetat discreta que li penjava del pit.

Va pagar les dues consumicions, va deixar les claus sobre la taula i va sortir al carrer.

La ciutat seguia fent veure que tot anava bé: semàfors, riures, notificacions. Ell, en canvi, caminava com qui porta un taüt invisible a dintre del tòrax.


 

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